Liposucción

¿En qué consiste la liposucción?

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La liposucción es un procedimiento quirúrgico que mejora el contorno del cuerpo eliminando el exceso de grasa de los depósitos que se encuentran entre la piel y el músculo.

La liposucción consiste en la utilización de un pequeño tubo de acero inoxidable, llamado cánula. La cánula está conectada a una potente bomba de succión que absorberá la grasa a través de pequeñas incisiones que el cirujano realizará en la piel. Se puede utilizar esta técnica para eliminar la grasa en vientre, nalgas, muslos y cartucheras

Para todos los casos es fundamental realizar una exploración adecuada y un estudio de proporciones completo para determinar cuáles son esas zonas concretas a mejorar, la cantidad de exceso graso y la calidad de la piel. Se busca, no sólo extraer grandes cantidades de grasa, sino tratar el contorno con naturalidad, respetando las proporciones corporales de cada paciente, buscando menos agresividad y resultados más naturales.

Además realizamos lipoescultura abdomen femenina y masculina.

Duración:
1-4 horas
Localización de la incisión:
Según la zona a tratar
Hospitalización:
1 día o ambulatoria
Periodo de recuperación:
1-2 semanas
Anestesia:
 General o local infiltrativa

Preguntas frecuentes

En los últimos años, la aplicación de diferentes tecnologías ha permitido a la técnica básica de la liposucción mejorar enormemente sus resultados. Así, podemos clasificar los distintos tipos en:

  • Liposucción tumescente: Basada en la inyección previa en la zona a aspirar de una gran cantidad de solución muy diluida de anestésicos y fármacos vasoconstrictores, haciendo que el tejido graso se vuelva inflamado y firme (tumescente). Con ello, se consigue una anestesia local que permite a veces evitar la anestesia general o la sedación y además disminuir el posible sangrado. Sobre esta técnica, que podríamos decir que es la básica, se han desarrollado una serie de modificaciones que se centran fundamentalmente en aplicar además una energía que permita no sólo facilitar la aspiración del tejido graso, sino la regeneración y el remodelado del tejido conjuntivo que sirve de sostén a la piel y los vasos sanguíneos. Desde un punto de vista más o menos cronológico, estas técnicas son las siguientes.
  • Liposucción asistida por laser: La energía que se aplica previamente es laser a través de una cánula especial.
  • Liposucción apoyada por cavitación: Incluye varias sesiones de cavitación antes y después de la operación.
  • Liposucción asistida por ultrasonidos: La técnica más innovadora hasta el momento en este grupo es la llamada Lipovaser.
No es lo mismo. Aunque ambos términos suponen la eliminación de tejido graso subcutáneo, la lipoescultura va un paso más allá con una selección del tejido a esculpir. De este modo modelas la silueta dando un aspecto más firme y juvenil. En definitiva, no sólo se elimina tejido graso sino que se evita la flacidez cutánea.
La gran variabilidad de técnicas y dispositivos actuales para realizar este procedimiento permite actuar en zonas corporales amplias como el abdomen, los glúteos, las caderas o los muslos, como otro más limitados como los brazos, las pantorrillas, las rodillas, y en cara, en mejilla o papada.

Como en cualquier intervención quirúrgica, es importante evitar ciertas circunstancias que puedan condicionar que el postoperatorio inmediato como los resultados finales presenten complicaciones.

Ya desde el principio es importante dejar claro que el principal factor para que la evolución de la intervención, así como de la cicatrización de las incisiones sean óptimos es el abandono del hábito de fumar. El tabaco, además de constituir por sí solo un factor de riesgo de multitud de enfermedades mortales, condiciona una peor cicatrización, de forma que la mayoría de las reintervenciones que se hacen tras cualquiera de estos procedimientos se realizan en pacientes que no han sido capaces de dejar de fumar al menos dos o tres meses antes y/o que han retomado el hábito inmediatamente después. Por tanto, es importante tener en cuenta que si se está planteando una liposucción y fuma, éste es el mejor momento para abandonar un hábito que sólo le va a deparar problemas de salud.

Aunque pueda parecer paradójico, otra de las intervenciones muy importantes de cara a una próxima liposucción es perder peso. Hay que tener en cuenta que la liposucción y la lipoescultura son procedimientos encaminados a eliminar acúmulos localizados de grasa que con mucha frecuencia no desaparecen completamente al realizar una adecuada intervención dietética y de ejercicio físico para perder peso.

Otro aspecto muy importante es la presencia de patologías previas o la toma de determinados fármacos. Si se padece enfermedades como hipertensión, diabetes, problemas respiratorios, etc. y/o se toma medicación como aspirina, anticoagulantes o antiinflamatorios, es fundamental que estén perfectamente controlados y que se comuniquen al equipo médico encargado de la intervención, de esa forma, se evitan posibles complicaciones.

Los pacientes deben escoger una buena alimentación, evitar fumar, valorar otros antecedentes como enfermedades crónicas como la diabetes, alergias y tratamiento con anticoagulantes, fármacos que estén ingiriendo u otros tratamientos farmacológicos actuales. Para ellos hacemos unos exámenes preparatorios previos para ver medidores de sangre, de coagulación, renales y valoración cardiaca y preanestésica.

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